Eran puros cuentos!
Ya van cuatro meses de un gobierno que se debate entre la mediocridad y la mentira... o que quizás prefiere llamarlo "gobierno metafórico o derechamente Chantas!". Mientras tanto, en el Chile real, la desesperanza se contagia, las ventas se van a pique, la cesantía sube y el consumo en los hogares sigue en dieta estricta. ¿Los únicos felices? Los megaempresarios, que ya preparan las copas para brindar por los más de 4.000 millones de dólares que asoman en su horizonte cercano. ¿Su gran obligación con el país? Mandarle una tarjeta de agradecimiento a Kast y a su ministro por tan generosa donación a su cuenta corriente.




