Cocina Internacional, Perro Mundo

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Claudia Sheinbaum, primera mujer Presidenta de México

¡Larga Vida Presidenta Sheinbaum, mujer de izquierda, primera mujer Presidenta de México!, a continuar la maravillosa obra de transformación que inició Manuel López Obrador, quien abandona el Gobierno con una popularidad que bordea al 80% de los mexicanos, un fenómeno inaudito para todo el mundo. Millones de lágrimas derramarán los mexicanos cuando "cabecita de algodón" se retire de la política activa, pero confiamos que en manos de la Nueva Presidenta, México seguirá superando los extraordinarios logros del Gobierno de Morena.

Nacional

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Cuenta pública: ¿Vamos bien?

Hacer una evaluación sobria al gobierno puede ser algo complicado, porque depende de varias cosas. Aún así, se pueden sacar cosas al limpio. Poniendo énfasis en los problemas que aún enfrentamos, en esta contribución comentamos la Cuenta Pública 2024 y lo que va de gobierno. Nunca hay que conformarse con poco.

Opinión, Palestina

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Quien es Claudia Sheinbaum

Claudia tiene 62 años pero aparenta 40. Alta, delgada, siempre muy bien peinada con el cabello recogido, jamás suelto, como corresponde a una dama. Elegante sin excesos, en los debates con sus contrincantes siempre mantuvo un tono mesurado y respetoso, propio de la dignidad del cargo que pronto va a ostentar. Claudia es una científica, académica y política mexicana de izquierda de toda la vida. Estudió física en la UNAM, igual que uno de mis hijos. Sus padres provienen de una familia judía de origen lituano y búlgaro, pero ambos nacieron en México, por lo cual Claudia no es mexicana de primera generación, lo es de segunda o tercera generación. Tanto el padre como la madre de Claudia eran personas de izquierda que participaron en el conocido y trágico movimiento estudiantil del 68. ¿Y quién no va a ser de izquierda con esos padres? pensarán ustedes. Pero no crean, en Chile se ha dado muchas veces el caso contrario, no necesito dar nombres porque todos los conocemos.

Caldo de Cabeza

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Terrorismo misógino e incels: violencia y reconocimiento

Cualquier persona que no viva en otro planeta sabe que existen cosas como la misoginia, la cultura de la violación y el supremacismo masculinista. No todos saben, sin embargo, de un particular movimiento donde cosas como estas se han vuelto cosa común, llegando incluso a tener ribetes violentos y de corte terrorista. Hablamos de los incels. Te contamos qué son y especulamos sobre una posible raíz del problema: la falta de reconocimiento.

El Golpe a la Democracia

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Cuentos: Allende y la UP

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El Golpe a la Democracia, Zona Gourmet/Destacados

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No era encubridor, es Cómplice

"Estoy aquí por la memoria de mi papá (Bernardo Lejderman) y mi mamá (María Avalos). Estoy aquí por su memoria, porque sigo planteando que tiene que haber justicia, todavía no la hay. No le deseo ni a Cheyre ni a ningún militar genocida ni a nadie lo que mis padres vivieron, tampoco lo que viví yo al tener que presenciar el crimen de mi papá y mi mamá", dijo Ernesto Lejderman en el comienzo de la conversación.

Caldo de Choros/Delincuencia

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Caldo de Choros/Delincuencia, Sopa de Letras/Cultura, Zona Gourmet/Destacados

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Terrorismo misógino e incels: violencia y reconocimiento

Cualquier persona que no viva en otro planeta sabe que existen cosas como la misoginia, la cultura de la violación y el supremacismo masculinista. No todos saben, sin embargo, de un particular movimiento donde cosas como estas se han vuelto cosa común, llegando incluso a tener ribetes violentos y de corte terrorista. Hablamos de los incels. Te contamos qué son y especulamos sobre una posible raíz del problema: la falta de reconocimiento.

«EL BELLO ANTONIO», DE ROLANDO ROJO

La narrativa, como umbral de mundos por habitar, es un espacio en el cual el anfitrión y los invitados forman parte fundamental de la experiencia, no solo testimonial, sino por sobre todo vivificante y cuestionadora que se abre ante ellos. Entonces el lenguaje, como instrumento de mediación y peaje, asume el riesgo de perfilar personajes y situaciones que no se agoten en la anécdota ni en la simple autorreferencia. En esa zona literaria y riesgosa por definición es que esta novela reivindica para sí la posibilidad de otorgarnos una experiencia no solo estética sino que por sobre todo profundamente humana, por medio de la cual somos capaces de experimentar el asombro como parte de nuestra propia identidad.

Carta de Carmen Gloria desde Canadá

Montreal, 06 de enero del 2024 Hoy, es un día muy importante para mí. Recibir el fallo es un momento de alivio, pues me permite cerrar un capítulo muy doloroso de mi vida, que se extendió por casi 38 años y que me dejara secuelas por siempre. La familia de Rodrigo, mi familia, los abogados y yo, debimos luchar contra innumerables mentiras que trataban de encubrir la responsabilidad militar en este crimen, partiendo por el mismo dictador, los civiles de derecha que gobernaban con el dictador, las consiguientes mentiras de los militares y los tribunales militares.

Quien es Claudia Sheinbaum

Claudia tiene 62 años pero aparenta 40. Alta, delgada, siempre muy bien peinada con el cabello recogido, jamás suelto, como corresponde a una dama. Elegante sin excesos, en los debates con sus contrincantes siempre mantuvo un tono mesurado y respetoso, propio de la dignidad del cargo que pronto va a ostentar. Claudia es una científica, académica y política mexicana de izquierda de toda la vida. Estudió física en la UNAM, igual que uno de mis hijos. Sus padres provienen de una familia judía de origen lituano y búlgaro, pero ambos nacieron en México, por lo cual Claudia no es mexicana de primera generación, lo es de segunda o tercera generación. Tanto el padre como la madre de Claudia eran personas de izquierda que participaron en el conocido y trágico movimiento estudiantil del 68. ¿Y quién no va a ser de izquierda con esos padres? pensarán ustedes. Pero no crean, en Chile se ha dado muchas veces el caso contrario, no necesito dar nombres porque todos los conocemos.

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