¡Cómprense un medio!
Bien lo sabe don Andrónico que se compró canal 13 sabiendo que contablemente no da ganancias en pesos, si no que el verdadero negocio está en la capacidad de influir en la agenda política, desviar la atención de la gente a temas que los mantengan atemorizados y aún más ventajoso: con una baja capacidad de crítica al poder empresarial que es dueño de la República. Puede ser absolutamente legítimo que un gran empresario quiera comprar un medio de comunicación y que este responda a la defensa de sus intereses particulares. Es entonces porque el Estado debe garantizar el equilibrio para que las personas puedan acceder a otra versión de los hechos que no respondan a estos intereses por el bien de la Democracia.
Este es el gran peligro al que nos enfrentamos: una sociedad que representa el interés de pocos deriva más temprano que tarde en violencia en todas sus formas.
