Ya van cuatro meses de un gobierno que se debate entre la mediocridad y la mentira… o que quizás prefiere llamarlo «gobierno metafórico o derechamente Chantas!». Mientras tanto, en el Chile real, la desesperanza se contagia, las ventas se van a pique, la cesantÃa sube y el consumo en los hogares sigue en dieta estricta.
¿Los únicos felices? Los megaempresarios, que ya preparan las copas para brindar por los más de 4.000 millones de dólares que asoman en su horizonte cercano. ¿Su gran obligación con el paÃs? Mandarle una tarjeta de agradecimiento a Kast y a su ministro por tan generosa donación a su cuenta corriente.
Esto nos deja una pregunta incómoda: ¿será que mentir descaradamente en campaña —y sin pagar ningún costo— se convirtió en el nuevo manual para llegar al poder? Mientras tanto, Parisi ya afila los dientes, porque si de vender cuentos de hadas se trata, él tiene un doctorado.
Aprovecharse del miedo legÃtimo de la gente y alimentar el odio al que piensa distinto nos está saliendo carÃsimo. Le está abriendo de par en par la puerta a polÃticos oportunistas hambrientos de poder que ya le tomaron el gustito a la manipulación. Lo más preocupante es que, detrás de esta degradación de la polÃtica, hay una intención real de demoler la democracia para impedir que sea la vÃa que resuelva nuestros problemas.Â
Al final, a los chilenos de a pie —trabajadores, pymes y emprendedores— nos va a tocar financiar la fiesta de los súper ricos, sacrificando los pocos beneficios que hemos logrado conseguir sudando la gota gorda.
Para muestra, un botón (y de los grandes)
Miren cómo se justifica el «regalito» para Empresas Arauco:
«El beneficio principal para Empresas Arauco radica en una mayor retención de utilidades y un aumento en su flujo de caja. Al reducirse la carga tributaria corporativa (impuesto de primera categorÃa) desde el 27% hacia un rango objetivo del 23% o 22%, la compañÃa libera recursos financieros. Esto le permite capitalizar y reinvertir parte de los fondos que antes se destinaban al pago de impuestos.»
Se supone que esta rebaja tributaria para la filial del Grupo Angelini iba a dinamizar nuestra economÃa local ayudándoles a:
• Mejorar la liquidez operativa: Para capear los periodos de menores ingresos por la volatilidad del precio de la celulosa.
• Financiar proyectos de expansión: Apoyar su cartera global de inversiones, como la construcción de nuevas plantas de celulosa o la modernización de instalaciones.
Pero la realidad tiene otros planes. Forestal Arauco ya empezó a rematar sus plantaciones en el sur de Chile. Los contratistas y los trabajadores forestales ya huelen el peligro: el negocio va a la baja, al menos para ellos.
O sea, que el tremendo esfuerzo que hacemos todos los chilenos al perdonarles impuestos para «fomentar la inversión»… ¡se va directo a Brasil!
Hablemos de cifras: el mentado Proyecto Sucuriú de Arauco en Brasil contempla un desembolso histórico de US$ 4.600 millones para construir una de las plantas de celulosa más grandes del mundo en Inocência (Mato Grosso do Sul). Súmenle US$ 860 millones en un terminal portuario en Santos y un tramo ferroviario para operar a fines de 2027. ¡Hermoso favor nos hicieron!
La paradoja del rescate a los más ricos
¿Le iba mal a las grandes empresas como para necesitar un salvavidas de este tamaño? Spoiler: les estaba yendo espectacular. Miremos los números del 2025:
«El IPSA experimentó un aumento histórico del 56,8 % durante el año 2025, cerrando con niveles cercanos a los 10.400 puntos. Durante el 2026, el Ãndice bursátil ha mantenido una tendencia positiva —alcanzando máximos históricos superiores a los 11.700 puntos en enero— y se ubica sobre la barrera de los 11.000 puntos.»
• Rendimiento histórico: El Ãndice cerró 2025 con un alza del 56,8 % en moneda local (superior al 70 % en dólares), marcando su mejor año en tres décadas. (Fuente: Diario Financiero)
¿Alguien me explica por qué este nuevo Gobierno enfoca toda su energÃa en «salvar» a las megaempresas que estaban nadando en ganancias históricas?
Lo que se nos viene encima
Nos esperan cuatro años difÃciles. La desigualdad amenaza con ensancharse y terminar de romper nuestro tejido social, con el riesgo real de perder derechos históricos que a trabajadores y estudiantes les costó generaciones conseguir.
El plan parece de manual: van a dejar el Estado con un déficit gigante para luego salir a decir, muy sueltos de cuerpo, que «ya no hay plata» para financiar la gratuidad en la educación o las pensiones de nuestros abuelitos. Y cuando llegue ese dÃa, ¿a quién creen que le van a echar la culpa? Exacto: a todas las medidas que han tomado los gobiernos progresistas en beneficio de la gente.
No habrá solución a nuestros problemas mientras una parte importante de la población no se informe y se eduque cÃvicamente. Pero claro, es una cuesta arriba gigante: nos enfrentamos a un monstruo poderoso que tiene los recursos, la tecnologÃa y el micrófono para seguir manipulando a la masa. Los votos necesarios para ponerle el freno de mano al sueño de un Chile con desarrollo sostenible, inclusivo y donde el progreso sea de verdad para todos.
La nueva planta de celulosa de Arauco en Brasil registra importantes avances en construcción, plantaciones, logÃstica e infraestructura. El proyecto apunta a producir más de 3 millones de toneladas al año y a consolidar a la forestal en una nueva etapa de crecimiento internacional.
Arauco está desarrollando en Brasil el proyecto más grande de su historia. Se trata de Sucuriú, inversión que considera una nueva planta de celulosa ubicada en Mato Grosso do Sul, diseñada para producir 3,5 millones de toneladas al año.Â
